qué sufre una persona que tiene meteorismo
Una persona con meteorismo sufre sobre todo hinchazón abdominal, sensación de “barriga llena de gases”, malestar y dolor tipo cólico, además de eructos y flatulencias más frecuentes o molestos de lo habitual.
Qué es el meteorismo
El meteorismo es la acumulación excesiva de gas en el intestino o una sensibilidad aumentada a la distensión de la pared intestinal, que hace que la persona perciba mucho más cualquier cantidad de gas. No siempre hay muchísimo gas, a veces el problema es que el intestino es muy sensible y responde con dolor y presión ante pequeños aumentos de volumen.
Qué siente y sufre la persona
Lo más típico que sufre alguien con meteorismo es:
- Hinchazón o distensión del vientre, sensación de “panza inflada” que a veces obliga a aflojar la ropa.
- Dolor o molestias abdominales, tipo calambres, pinchazos o cólicos, que mejoran o empeoran al expulsar gases.
- Eructos frecuentes y sensación de aire atrapado en la parte alta del abdomen.
- Flatulencias (gases por el ano) más numerosas, con ruidos intestinales molestos y vergonzosos.
- Sensación de presión, plenitud o “nudo” en el abdomen, incluso sin haber comido mucho.
A nivel emocional y social, muchas personas refieren:
- Vergüenza por los ruidos, eructos o gases en público.
- Irritabilidad, nerviosismo y cansancio, sobre todo cuando la hinchazón es casi diaria.
- Limitación de la vida social: miedo a reuniones, trabajo en equipo o viajes largos por temor a los síntomas.
Aunque no suele ser una enfermedad grave, puede afectar bastante la calidad de vida y la relación con los demás.
Causas frecuentes detrás del meteorismo
El meteorismo puede ser un síntoma de varias situaciones, entre ellas:
- Comer muy rápido, tragar aire (aerofagia), mascar chicle, fumar o beber con pajita.
- Dieta rica en alimentos flatulentos (legumbres, ciertas verduras, bebidas carbonatadas) que favorecen producción de gas por las bacterias intestinales.
- Intolerancias (lactosa, gluten/trigo), enfermedad celíaca o mala digestión de ciertos azúcares.
- Síndrome de intestino irritable, colitis u otras enfermedades inflamatorias intestinales, o sobrecrecimiento bacteriano (SIBO).
- Estrés, ansiedad o nerviosismo, que aumentan tanto la deglución de aire como la sensibilidad intestinal.
- Estreñimiento o diarreas frecuentes, que alteran el tránsito y la acumulación de gas.
¿Es peligroso?
En la mayoría de los casos, el meteorismo es más molesto que peligroso y se maneja con cambios de dieta y hábitos. Sin embargo, si se acompaña de pérdida de peso, sangre en las heces, fiebre o dolor muy intenso, hay que consultar al médico porque puede ser signo de otra patología digestiva.
En resumen: la persona con meteorismo sufre hinchazón, dolor abdominal, eructos y gases molestos, junto con incomodidad social y emocional, aunque casi siempre se trata de un problema funcional y manejable con evaluación y cambios de estilo de vida.
Información recopilada de recursos médicos y foros de salud disponibles en internet.