La verdadera “historia” de La Llorona no es una sola versión, sino una mezcla de mito prehispánico, leyendas coloniales y relatos populares modernos.

Origen prehispánico

  • Varios cronistas del siglo XVI describen a una figura femenina que lloraba por las noches, asociada a presagios del fin del Imperio mexica, vinculada a la diosa Cihuacóatl o a la figura llamada Chocacíhuatl.
  • Estos relatos se ubican poco antes de la caída de Tenochtitlan y presentan a una mujer que se lamenta por sus hijos, interpretada después como antecedente de La Llorona.

Versión colonial “la mala madre”

  • Durante la Colonia se populariza la historia de una mujer (indígena, mestiza o española) que, tras ser engañada o abandonada por su amante de alta alcurnia, mata a sus hijos (por lo general los ahoga) y luego vaga llorando arrepentida.
  • En México se habla de una indígena llamada Luisa, amante de don Nuño de Montes Claros, que apuñala a sus tres hijos, es ejecutada y su alma se convierte en La Llorona que recorre las calles de la Ciudad de México.

Relación con la Malinche

  • Algunos relatos coloniales identifican a La Llorona con La Malinche, intérprete y pareja de Hernán Cortés, diciendo que llora por su hijo Martín o por los “hijos mestizos” de México.
  • Sin embargo, historiadores señalan que esta identificación es más simbólica que histórica, porque no hay evidencia de que Malinche matara a sus hijos y su figura representa otros conflictos del periodo colonial.

Función moral y de control social

  • En el contexto colonial y después, la leyenda se usó como advertencia moral: castigaba la “mala maternidad”, las relaciones ilegítimas y la desobediencia, especialmente dirigida a mujeres e indígenas.
  • También se contaba a los niños para que no se acercaran de noche a ríos, lagos o calles solitarias, usando el miedo a La Llorona como medida de protección y disciplina.

Variantes por América Latina

  • La Llorona aparece en gran parte de Hispanoamérica, con cambios en detalles, nombres y escenarios, pero casi siempre como el alma en pena de una madre que perdió o mató a sus hijos y los busca llorando.
  • En Nicaragua, por ejemplo, se habla de una indígena que se enamora de un blanco, ahoga a su hijo en el lago de Nicaragua y después muere intentando salvarlo, quedando su espíritu vagando y lamentándose.

Entonces, ¿cuál es “la verdadera”?

  • No existe una única versión oficial; lo que se tiene es una leyenda que nace de mitos indígenas sobre espíritus femeninos, se mezcla con la moral cristiana colonial y sigue transformándose en cada región y época.
  • La “verdadera historia de La Llorona” hoy se entiende como una tradición viva: un relato que refleja miedos, culpas y críticas sociales del mundo indígena, colonial y contemporáneo, más que un hecho histórico comprobable.

Información recopilada de fuentes históricas y de folclore disponibles públicamente en internet.