La vacunación selectiva se aplica cuando se quiere proteger de forma dirigida a grupos o zonas específicas, especialmente ante brotes pequeños y controlables, o en personas de alto riesgo clínico o de exposición.

Idea clave en una frase

Se usa vacunación selectiva cuando hay un riesgo concreto en un grupo limitado (por ejemplo, un brote pequeño o personas muy vulnerables) y se decide vacunar solo a ese grupo, no a toda la población.

Situaciones típicas donde se aplica

  1. Brotes localizados y pequeños
    • Cuando existe un brote de pocos casos que han sido detectados y aislados (por ejemplo, menos de 10 casos en una comunidad).
 * El objetivo es cortar la cadena de transmisión vacunando solo a la población en riesgo en esa zona (barrio, escuela, institución cerrada).
  1. Protección de grupos de alto riesgo
    • Personas con mayor vulnerabilidad: adultos mayores, embarazadas, niños pequeños, pacientes con enfermedades crónicas (diabetes, asma, VIH, cáncer, inmunodeficiencias).
 * Profesionales expuestos: personal de salud, cuidadores en residencias de ancianos, otros trabajadores en contacto estrecho con grupos vulnerables.
 * Ejemplo clásico: vacuna contra la gripe en mayores de 65 años o personas con patologías crónicas, sin vacunar obligatoriamente a toda la población general.
  1. Exposición directa o riesgo muy específico
    • Contactos cercanos de un caso confirmado de una enfermedad prevenible por vacuna (por ejemplo, sarampión en un aula o familia).
 * Personas expuestas a un agente infeccioso concreto: por ejemplo, vacuna antitetánica tras una herida contaminada, o vacuna de hepatitis B en trabajadores de salud o recién nacidos de madres infectadas.
  1. Ventana de tiempo tras la notificación del caso
    • En algunos protocolos de control de brotes, se indica que la vacunación selectiva debe realizarse rápidamente tras la notificación del caso , muchas veces dentro de las primeras 24–48 horas para que sea efectiva como medida de bloqueo.

Diferencia con otras estrategias

  • Vacunación masiva : se aplica a toda o casi toda la población de un área (por ejemplo, campañas nacionales de sarampión o polio) cuando el número de casos es alto o el riesgo es generalizado.
  • Vacunación rutinaria o sistemática : es la del calendario infantil o de adultos, aplicada de forma regular a todas las personas en ciertas edades, sin necesidad de brote.
  • Vacunación selectiva : se centra en grupos concretos y en situaciones especiales (brotes pequeños, grupos de riesgo, exposiciones específicas) para optimizar recursos y proteger a quienes más lo necesitan.

Ejemplo práctico rápido

  • Aparece un brote de sarampión en un barrio, con unos pocos casos confirmados en niños de una escuela.
    • No se vacuna a toda la ciudad.
    • Se vacuna selectivamente a los niños no inmunizados de la escuela, a sus contactos cercanos y, si el protocolo lo indica, a la población del barrio con mayor riesgo.

En resumen, la vacunación selectiva se aplica cuando el problema es focalizado o el riesgo está concentrado en ciertos grupos , permitiendo una respuesta rápida, dirigida y eficiente.

Nota final: Los criterios exactos (número de casos, tiempos, grupos incluidos) pueden variar según las guías de cada país y la enfermedad concreta, por lo que siempre se siguen los lineamientos de salud pública locales.