los murciélagos y los delfines usan este sistema para reconocer su entorno a través de ondas sonoras

Los murciélagos y los delfines usan la ecolocalización (también llamada biosonar) para reconocer su entorno a través de ondas sonoras.
¿Qué es la ecolocalización?
La ecolocalización es un sistema biológico de “radar por sonido”.
El animal emite sonidos muy breves y agudos; cuando esas ondas chocan con un objeto, rebotan en forma de eco y, al recibir ese eco, el cerebro reconstruye una especie de “mapa” del entorno.
En términos simples:
- Emiten un clic o chillido.
- El sonido viaja por el aire (murciélago) o el agua (delfín).
- El eco vuelve con un pequeño retraso.
- Ese retraso y el cambio en el sonido dan información de distancia, tamaño, forma e incluso movimiento de la presa.
Cómo la usan los murciélagos
Los murciélagos cazan de noche y dependen casi por completo de la ecolocalización para orientarse.
- Emite ultrasonidos por la boca o la nariz.
- Sus oídos están afinados a las mismas frecuencias que producen.
- Detectan insectos diminutos, ramas, cables y otros obstáculos en completa oscuridad.
Un detalle llamativo: algunos murciélagos ajustan la frecuencia de sus sonidos para compensar su propia velocidad y así “leer” mejor el aleteo de los insectos en pleno vuelo.
Cómo la usan los delfines
Los delfines usan ecolocalización en el agua, donde el sonido viaja mucho más rápido y lejos que en el aire.
- Producen clics en los sacos nasales.
- Esos sonidos pasan por el “melón”, una estructura grasa en la frente que enfoca el haz sonoro como si fuera una lente acústica.
- El eco regresa y se transmite principalmente a través de la mandíbula inferior hacia el oído medio y el cerebro.
Pueden:
- Localizar presas a larga distancia.
- Navegar y evitar obstáculos con visibilidad casi nula.
- Diferenciar materiales y tamaños según cómo cambia el eco.
Un “superpoder” compartido
Aunque delfines y murciélagos son muy distintos, han desarrollado de forma independiente este mismo “superpoder” de orientarse con sonido; esto se conoce como evolución convergente.
Estudios genéticos muestran similitudes en genes relacionados con la audición, indicando que sus sistemas de ecolocalización se parecen incluso a nivel molecular.
Respuesta final para tu post:
Los murciélagos y los delfines usan este sistema para reconocer su entorno a través de ondas sonoras: la ecolocalización o biosonar, que les permite “ver con sonido” incluso en total oscuridad.
Información recopilada a partir de recursos de divulgación científica y estudios sobre ecolocalización en murciélagos y delfines disponibles en la red.