La ivermectina es un medicamento antiparasitario que se usa principalmente para tratar ciertas infecciones por parásitos en humanos y animales, pero no está recomendada para prevenir ni tratar la COVID‑19 u otras virosis en la práctica clínica habitual según la evidencia actual.

¿Para qué sirve la ivermectina?

En humanos, las principales indicaciones aprobadas son infecciones por parásitos específicos:

  • Strongyloidiasis intestinal (parásito Strongyloides stercoralis).
  • Oncocercosis o “ceguera de los ríos” (Onchocerca volvulus).
  • Otras nematodiasis en algunos países: ascariasis, trichuriasis y otras helmintiasis, según guías locales.
  • Tratamiento de ectoparásitos: sarna (scabies) y piojos (pediculosis), a veces por vía oral y a veces en formulaciones tópicas.

En uso tópico (crema/loción):

  • Lesiones inflamatorias de la rosácea.
  • Tratamiento de piojos de la cabeza en lociones de venta controlada, según la regulación de cada país.

¿Sirve para COVID‑19 u otros virus?

Durante la pandemia se estudió la ivermectina como posible tratamiento contra la COVID‑19, pero:

  • Los ensayos clínicos controlados no han demostrado un beneficio claro y consistente en mortalidad, hospitalización o evolución clínica.
  • Agencias reguladoras y de salud pública han desaconsejado su uso para prevenir o tratar COVID‑19 fuera de estudios clínicos.

Por eso, su empleo rutinario contra COVID‑19 se considera no recomendado y, en algunos contextos, riesgoso si reemplaza tratamientos probados o la vacunación.

Cómo actúa y presentaciones

  • Es un antiparasitario que paraliza y mata ciertos gusanos y ácaros al interferir con canales iónicos específicos del parásito, que no actúan igual en humanos a las dosis habituales.
  • Se presenta principalmente en:
    • Comprimidos orales para parásitos internos.
    • Cremas o lociones para rosácea y piojos.

Riesgos, efectos secundarios y advertencias

Aunque suele tolerarse bien a dosis indicadas, no es un fármaco inocuo:

  • Efectos frecuentes: mareo, náuseas, diarrea, fatiga, prurito o erupciones cutáneas.
  • En infecciones como oncocercosis, puede haber reacciones inflamatorias intensas por la muerte masiva de parásitos (fiebre, dolores, empeoramiento transitorio de síntomas).
  • Dosis altas o uso inadecuado (especialmente formulaciones veterinarias) pueden causar toxicidad neurológica grave: confusión, pérdida de la coordinación, convulsiones o coma.
  • Puede interactuar con otros medicamentos, como anticoagulantes tipo warfarina.

Nunca debe usarse la formulación veterinaria en humanos ni automedicarse a dosis “calculadas en casa”, porque la concentración y excipientes son distintos y el riesgo de intoxicación aumenta mucho.

¿Cuándo sí y cuándo no usarla?

Usar ivermectina solo cuando:

  • Un profesional sanitario la prescribe para una infección parasitaria diagnosticada o muy sospechada.
  • Se sigue la dosis, número de tomas y controles recomendados, especialmente en niños, embarazadas o personas con enfermedades hepáticas o neurológicas.

Evitar su uso cuando:

  • Sea para “reforzar defensas”, “limpiar el cuerpo” o “prevenir virus”.
  • Sea por recomendación de redes sociales, foros o personas no profesionales.
  • Sea producto veterinario destinado a ganado o mascotas.

TL;DR: La ivermectina sirve principalmente para tratar ciertas infecciones por gusanos y parásitos de la piel (sarna, piojos, oncocercosis, strongyloidiasis), bajo receta médica, y no se recomienda como tratamiento o prevención estándar para COVID‑19 ni otras virosis en la práctica actual.

Information gathered from public forums or data available on the internet and portrayed here.