La escopolamina es un fármaco y un alcaloide natural que actúa sobre el sistema nervioso como antimuscarínico (también llamado anticolinérgico) y se usa sobre todo como antiespasmódico y para prevenir mareo y náuseas. También puede alterar la memoria y el estado de conciencia, lo que explica parte de su mala fama cuando se usa de forma delictiva.

Qué es la escopolamina

  • Es una sustancia química de origen vegetal (un alcaloide tropánico) presente en plantas como Datura, Brugmansia y otras solanáceas.
  • A nivel médico, se presenta como comprimidos, inyectable o parches transdérmicos y se clasifica como fármaco antimuscarínico o anticolinérgico.

Cómo actúa en el cuerpo

  • Bloquea la acción de la acetilcolina en receptores muscarínicos del sistema nervioso central y periférico, reduciendo secreciones y espasmos digestivos, así como señales vinculadas al mareo.
  • A dosis terapéuticas puede causar sedación y cierta amnesia; a dosis altas puede producir confusión intensa, alucinaciones y desorientación.

Usos médicos principales

  • Prevención del mareo por movimiento y de las náuseas y vómitos postoperatorios, especialmente mediante parches transdérmicos.
  • Alivio de cólicos y espasmos del intestino, vías biliares, vías urinarias y útero (dolor abdominal tipo cólico, cólico renal o biliar, cólicos menstruales).
  • Reducción de secreciones (saliva, secreciones respiratorias) antes de algunas cirugías y exploraciones como endoscopias o radiografías.

Efectos secundarios y riesgos

  • Efectos frecuentes: sequedad de boca, visión borrosa, midriasis (pupila dilatada), retención urinaria, estreñimiento y aumento de la frecuencia cardiaca.
  • Efectos graves: agitación, alucinaciones, confusión, delirio, amnesia intensa, dificultad para orinar, aumento importante de la presión intraocular, arritmias y, en sobredosis, riesgo de convulsiones y muerte.

Uso delictivo (“burundanga”)

  • En algunos países, especialmente en contextos urbanos de Latinoamérica, se ha reportado el uso de escopolamina o mezclas similares para desorientar a víctimas y facilitar robos o agresiones, aprovechando su capacidad de producir amnesia y reducción del juicio crítico.
  • Muchos relatos mediáticos exageran el concepto de “droga de control mental”, pero sí existe un riesgo real de intoxicación grave si se administra sin control médico, sobre todo mezclada con alcohol u otras sustancias.

Nota importante: nunca se debe usar escopolamina fuera de indicación y supervisión médica. Ante sospecha de intoxicación (desorientación, alucinaciones, dificultad para ver o hablar tras consumir una bebida o estar expuesto a polvo desconocido), se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias.