La Doctrina Monroe fue una línea de política exterior de Estados Unidos proclamada en 1823 que afirmaba que el continente americano quedaba fuera de la colonización e intervención de las potencias europeas, bajo el lema “América para los americanos”.

Idea central

  • Sostenía que cualquier intento europeo de intervenir, recolonizar o influir políticamente en los países de América sería considerado un acto hostil contra Estados Unidos.
  • A cambio, Estados Unidos declaraba que no intervendría en los asuntos internos ni en las guerras entre las potencias europeas, ni en las colonias europeas ya existentes en el continente.

Contexto histórico

  • Fue anunciada por el presidente James Monroe ante el Congreso el 2 de diciembre de 1823, en un momento en que gran parte de América Latina luchaba o acababa de lograr su independencia de España y Portugal.
  • La fórmula “América para los americanos” expresaba rechazo al colonialismo europeo, pero también abrió la puerta a que Estados Unidos se viera a sí mismo como potencia dominante en el hemisferio occidental.

Principios básicos

  • El continente americano debía ser un espacio independiente, sin nuevas colonias europeas.
  • Toda expansión o intervención europea en América sería una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
  • Estados Unidos no intervendría en las guerras internas de Europa ni en sus colonias ya existentes.

Consecuencias e impacto

  • Con el tiempo, la Doctrina Monroe se convirtió en un pilar de la política exterior estadounidense y se usó para justificar su hegemonía en América Latina durante los siglos XIX y XX.
  • Inspiró desarrollos posteriores como el “Destino Manifiesto” y el Corolario Roosevelt, que reforzaron la idea de un papel especial de Estados Unidos como guardián del hemisferio occidental.

Información recopilada de fuentes históricas y análisis académicos disponibles públicamente.