La gripe H3N2 es una infección respiratoria causada por un subtipo del virus de la influenza A que produce un cuadro de “gripe fuerte” con fiebre alta, malestar general y tos, y que puede ser más grave en personas vulnerables. En los últimos meses ha cobrado relevancia porque algunas variantes, como el subclado K, se han propagado con rapidez en Europa y otros países, generando más hospitalizaciones en temporada invernal.

Qué significa H3N2

  • H3N2 es un subtipo del virus de la influenza A, uno de los virus de gripe que circulan cada año en humanos.
  • La sigla viene de dos proteínas de la superficie del virus: hemaglutinina tipo 3 (H3) y neuraminidasa tipo 2 (N2), que son claves para entrar y salir de las células respiratorias.

Síntomas principales

La gripe H3N2 suele comenzar de forma brusca y se parece mucho a una gripe fuerte.

  • Fiebre alta (más de 38 °C), escalofríos y cansancio marcado.
  • Dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general intenso.
  • Tos (a menudo seca), dolor de garganta, congestión y secreción nasal.
  • En algunos casos puede haber náuseas, vómitos o diarrea, sobre todo en niños, aunque no son los síntomas más típicos.

Cómo se contagia y quién está en riesgo

  • El virus se transmite principalmente por gotitas respiratorias al hablar, toser o estornudar, y también al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la cara.
  • Tienen mayor riesgo de complicaciones:
    • Personas mayores
    • Embarazadas
    • Niños pequeños
    • Personas con enfermedades crónicas (cardíacas, pulmonares, diabetes, inmunosupresión).

En estos grupos la infección puede derivar en neumonía, descompensación de enfermedades previas y necesidad de hospitalización.

Variantes recientes y “súper gripe”

  • Se ha descrito una variante de H3N2 conocida como subclado K, a la que algunos medios llaman “súper gripe” por su alta transmisibilidad y por los brotes que ha causado en Europa.
  • Aunque los síntomas son similares a otras gripes, preocupa porque muestra cambios genéticos que la diferencian de cepas usadas en vacunas previas, lo que puede reducir la protección de algunas formulaciones.

Prevención y qué hacer

  • La vacunación anual contra la influenza sigue siendo la herramienta principal para disminuir el riesgo de enfermedad grave y hospitalización, especialmente en grupos vulnerables.
  • Otras medidas recomendadas:
    • Lavado frecuente de manos.
    • Cubrirse al toser o estornudar.
    • Ventilar espacios cerrados.
    • Usar mascarilla en lugares muy concurridos si hay brotes locales o si se pertenece a un grupo de riesgo.

Si una persona de riesgo presenta fiebre alta, dificultad para respirar o empeoramiento rápido, se recomienda acudir de inmediato a servicios de salud, ya que el tratamiento antiviral temprano puede reducir complicaciones.

Nota : Esta información es general y no reemplaza la evaluación de un profesional de salud.