La tosferina (o pertussis) es una infección respiratoria bacteriana muy contagiosa que provoca episodios de tos violenta y repetitiva, a menudo acompañados de un silbido o “gallo” al inspirar. Es especialmente peligrosa en bebés y niños pequeños, pero puede afectar a personas de cualquier edad.

Qué es la tosferina

  • Es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por la bacteria Bordetella pertussis.
  • Se caracteriza por ataques de tos en accesos o “paroxismos” que pueden dificultar mucho la respiración e incluso provocar vómitos.
  • Antes de las vacunas era una causa importante de enfermedad grave en la infancia; hoy sigue siendo un problema cuando baja la cobertura de vacunación.

Cómo se contagia

  • Se transmite de persona a persona por gotitas que salen al toser, estornudar o hablar a corta distancia.
  • Una persona enferma puede contagiar desde la fase inicial parecida a un resfriado hasta varias semanas después si no recibe tratamiento antibiótico adecuado.
  • Los bebés suelen contagiarse de padres, hermanos u otros cuidadores que pueden tener una tos leve y no saber que tienen tosferina.

Síntomas por fases

  • Fase catarral (inicio) : 1–2 semanas con síntomas tipo resfriado: moqueo nasal, tos leve, estornudos y, a veces, febrícula; en esta etapa es cuando más se contagia.
  • Fase paroxística : 2–6 semanas (o más) con crisis de tos intensa en ráfagas, seguidas de una inspiración ruidosa (“gallo” o silbido) y posible vómito o gran cansancio.
  • Fase de convalecencia : la tos va disminuyendo poco a poco, pero puede reaparecer con infecciones respiratorias durante semanas.

Por qué es peligrosa

  • En bebés puede causar dificultad respiratoria grave, neumonía, convulsiones, daño neurológico e incluso la muerte.
  • Los episodios de tos pueden ser tan fuertes que provocan falta de oxígeno, agotamiento intenso e ingresos hospitalarios.
  • El riesgo es mayor en menores de 6 meses, personas no vacunadas o con defensas bajas.

Prevención y tratamiento

  • La medida clave es la vacunación (esquema infantil y dosis de refuerzo en adolescentes, adultos y embarazadas según los calendarios de cada país).
  • El tratamiento se basa en antibióticos (como macrólidos) y cuidados de soporte; es más eficaz si se inicia en la fase temprana.
  • Ante tos intensa y persistente, sobre todo en un bebé o niño, es importante consultar pronto para diagnóstico y evitar contagios en el entorno.

Información recopilada de recursos médicos y de salud disponibles en internet.