Hoy en día, la medida reina en el entrenamiento ciclista es la potencia en vatios (especialmente estructurada alrededor del FTP), aunque se sigue combinando con frecuencia cardiaca y otras métricas.

1. La medida más utilizada hoy

En el ciclismo moderno (tanto amateur serio como profesional) la referencia principal para planificar series, zonas y carga de entrenamiento es la potencia medida con potenciómetro.

Se usa sobre todo a través de zonas de potencia basadas en el Umbral de Potencia Funcional (FTP), que permite programar entrenamientos muy específicos (por ejemplo, 4×8’ al 105% del FTP, etc.).

Resumen rápido: si preguntas “¿con qué se entrena hoy en día?”, la respuesta corta es: con vatios, estructurados por FTP, y apoyados en frecuencia cardiaca.

2. Por qué la potencia manda

  • Es la medida más precisa del esfuerzo externo: indica el trabajo real que haces sobre los pedales, sin depender tanto de factores como el calor, la cafeína o el estrés.
  • Permite controlar muy bien la intensidad en intervalos largos y cortos, evitando pasarse o quedarse corto en series clave.
  • Facilita analizar el rendimiento con métricas derivadas como TSS (Training Stress Score), CTL (carga crónica) y ATL (carga aguda) para controlar la fatiga y el riesgo de sobreentrenamiento.

Ejemplo: dos días puedes ir a la misma velocidad pero con viento distinto; la velocidad engaña, la potencia te dice si realmente estás trabajando igual o más fuerte.

3. Otras métricas que siguen siendo clave

Aunque la potencia sea la medida principal, en la práctica un buen entrenamiento hoy combina varias métricas:

  • Frecuencia cardiaca: útil para ver la respuesta interna del cuerpo, controlar la fatiga y comprobar si la intensidad “por dentro” coincide con los vatios.
  • Cadencia: ayuda a trabajar la eficiencia y la técnica de pedaleo (por ejemplo, rodajes a cadencias altas para mejorar la economía).
  • VO2 máx (a través de tests específicos): referencia de la capacidad aeróbica máxima para ajustar planes avanzados.
  • Carga de entrenamiento (CTL, ATL, TSS): cada vez más usada con plataformas de análisis para planificar picos de forma.

4. Qué se usa según el nivel

  • Ciclistas que empiezan o con poco presupuesto: suelen entrenar con frecuencia cardiaca y sensaciones (RPE), que siguen siendo perfectamente válidas si se usan con criterio.
  • Ciclistas intermedios: lo más habitual es combinar potenciómetro + frecuencia cardiaca, usando zonas de potencia como guía principal y el pulso para controlar la fatiga.
  • Competitivos/avanzados: suman análisis de TSS, CTL/ATL y tests periódicos de FTP y VO2 máx para afinar la planificación de la temporada.

5. Mini conclusión práctica

Si estás pensando en qué “medida” tiene más sentido adoptar hoy:

  1. Si puedes invertir: potenciómetro y entrenar por vatios/FTP es el estándar actual.
  1. Si no: frecuencia cardiaca bien usada + RPE sigue siendo muy útil y te permitirá progresar mucho.

En 2026, la tendencia es clara: la potencia es la referencia central, y el resto de métricas se usan para completar la foto y tomar mejores decisiones de entrenamiento.

Información recopilada de contenidos y guías de entrenamiento ciclista publicados en la web.