Los imanes se pueden clasificar, sobre todo, por su origen y por el material con que están hechos.

Según su origen

  • Imanes naturales: Son minerales como la magnetita que ya presentan magnetismo de forma espontánea (también la Tierra se comporta como un gran imán natural).
  • Imanes artificiales permanentes: Son fabricados por el ser humano y mantienen su magnetismo durante mucho tiempo (por ejemplo, imanes de neodimio o ferrita).
  • Imanes artificiales temporales o electroimanes: Solo son imanes mientras pasa corriente eléctrica por ellos (como los usados en grúas de chatarra o cerraduras magnéticas).

Según el material (imanes permanentes)

  • Imanes de neodimio (NdFeB): Muy potentes y pequeños; se usan en motores eléctricos, discos duros, altavoces y juguetes magnéticos.
  • Imanes de ferrita (cerámicos): Más baratos y resistentes a la corrosión, típicos en imanes de nevera y dispositivos de cierre magnético.
  • Imanes de samario-cobalto (SmCo): Resisten muy bien altas temperaturas y la corrosión, usados en aplicaciones industriales exigentes y en algunos altavoces.
  • Imanes de AlNiCo: Aleación de aluminio, níquel y cobalto; soportan altas temperaturas y se usan en instrumentos de medición, sensores y micrófonos.

Según la forma

  • Imanes de barra, disco, anillo, cilindro, cuadrados o de formas especiales: La forma se elige según la aplicación (sensores, motores, sujeción, cierres, etc.).

En resumen, cuando alguien pregunta “cuáles son los tipos de imanes”, normalmente se refiere a estas tres ideas: naturales/artificiales, permanentes/temporales (electroimanes) y los distintos materiales (neodimio, ferrita, samario-cobalto, AlNiCo).