Lo más habitual es quitar el árbol de Navidad entre el 6 y el 8 de enero, justo después del Día de Reyes, aunque la tradición religiosa más estricta suele alargarlo hasta el domingo del Bautismo del Señor o incluso hasta la Candelaria (2 de febrero).

Fechas más habituales

  • 6 de enero (Reyes): muchas familias aprovechan el final de los regalos de Reyes para empezar a desmontar todo.
  • 7 u 8 de enero: es muy común esperar “al día siguiente de Reyes” o al final de las vacaciones escolares.
  • 2 de febrero (Candelaria): en países y hogares muy ligados al calendario litúrgico, se considera el cierre simbólico definitivo de la Navidad.

Tradición religiosa

  • En la tradición católica, el tiempo de Navidad termina con la fiesta del Bautismo del Señor, el domingo posterior al 6 de enero.
  • Desde esa perspectiva, el árbol debería quitarse ese domingo, porque marca el final “oficial” del periodo navideño.

Costumbre por países

  • En España y otros países hispanos, se quita sobre todo entre el 6 y el 8 de enero, según cómo caigan las vacaciones.
  • En algunos lugares de Europa (por ejemplo, tradición de Twelfth Night o San Knut), el árbol se mantiene hasta el 5–6 o incluso 13 de enero.

Cómo decidir en tu casa

  • Si sigues la tradición religiosa: espera al Bautismo del Señor o a la Candelaria.
  • Si prefieres lo práctico: elige un día entre el 6 y el 8 de enero que les venga bien a todos para desarmar y guardar el árbol con calma.

En resumen: no hay una única fecha “correcta”; lo importante es que el árbol acompañe todo tu tiempo de Navidad y que lo quites cuando para tu familia el ambiente navideño ya haya terminado.