Los canguros viven de forma natural en Oceanía, sobre todo en Australia, y también en algunas zonas de Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Tasmania.

Su hábitat típico son áreas abiertas y relativamente secas, como estepas, sabanas, praderas y matorrales, aunque algunas especies también ocupan bosques, zonas costeras e incluso áreas cercanas a zonas urbanas.