El mar es azul sobre todo porque el agua absorbe mejor los colores rojos, naranjas y amarillos de la luz del Sol, y deja pasar y dispersar principalmente el azul, que es el que llega a nuestros ojos.

No, no es solo el reflejo del cielo

Durante años se ha dicho que “el mar es azul porque refleja el cielo”, pero esa explicación se queda corta.

Si fuera solo reflejo, en los atardeceres el mar se vería claramente naranja o rojo en todas partes, y aun en días nublados seguirías viendo el mar azulado.

Lo que sí ocurre es que la superficie del agua refleja una parte del cielo, lo que puede intensificar o matizar el tono, pero no es la causa principal del color azul.

Cómo actúa la luz en el agua

La luz del Sol está formada por muchos colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta), cada uno con distinta longitud de onda.

Cuando esa luz entra en el mar:

  • El agua absorbe mejor las longitudes de onda largas: rojo, naranja y buena parte del amarillo.
  • Las longitudes de onda cortas, sobre todo el azul , se absorben menos y se dispersan y rebotan en distintas direcciones dentro del agua.
  • Esa luz azul dispersada es la que termina saliendo del agua y llegando a tus ojos, por eso ves el mar azul.

Un ejemplo sencillo: si iluminas agua muy profunda y limpia con luz blanca, verás que, a medida que aumenta la profundidad, la tonalidad que domina es la azul porque los otros colores se han ido “perdiendo” por absorción.

Por qué cambia de azul a verde o turquesa

El mar no siempre se ve del mismo azul; el tono depende de varios factores.

Algunos de los más importantes:

  • Profundidad del agua : en aguas profundas y limpias el azul se ve más intenso, porque hay más columna de agua que absorbe rojos y deja el azul dominante.
  • Tipo de fondo : fondos de arena clara o blanca hacen que el agua parezca de un azul muy brillante o turquesa; fondos oscuros, rocosos o con algas lo oscurecen.
  • Plankton y algas : el fitoplancton y otras algas tienen pigmentos verdes que absorben rojos y azules y reflejan verdes, por eso muchas zonas ricas en vida marina se ven verdosas.
  • Sedimentos y partículas : barro, arena en suspensión o contaminación pueden dar tonos marrones, verdosos o grisáceos.
  • Ángulo de la luz solar : al mediodía, con el Sol alto, suelen verse azules más claros y turquesas; con el Sol bajo, los tonos cambian y se mezclan reflejos del cielo.

Y en las profundidades, ¿sigue siendo azul?

La luz no llega igual a todas las profundidades del océano.

  • La mayor parte de la luz desaparece en los primeros cientos de metros; por debajo de unos 200 m ya hay muy poca luz.
  • Por debajo de unos 800–900 m, prácticamente reina la oscuridad; allí el mar ya no es “azul” a la vista humana, simplemente es negro porque casi no llega luz.

Así que el azul que vemos es, en realidad, un fenómeno de la capa superficial donde aún llega suficiente luz solar.

Mini resumen tipo cuento

Imagina que la luz del Sol es una caja de lápices de colores que se hunde en el mar.

El agua “se come” primero los lápices rojos, naranjas y amarillos; los verdes también van desapareciendo poco a poco.

Los azules son los que más resisten, rebotan por todas partes y, al final, son los que consiguen escapar de nuevo hacia arriba y llegar a tus ojos: por eso tú ves el mar azul.

Información reunida a partir de fuentes científicas y contenidos divulgativos disponibles en internet.